Las piezas de un código QR
Si miras un QR con atención, verás que no todo son puntos al azar:
- Patrones de posición: los tres cuadrados grandes de las esquinas. Le dicen al lector dónde está el código, qué tamaño tiene y cómo está girado.
- Patrones de alineación: cuadraditos más pequeños (uno o varios, según el tamaño) que corrigen la deformación si el código está curvado o se fotografía en ángulo.
- Patrones de sincronización: dos líneas de puntos alternos entre las esquinas que marcan el tamaño de cada módulo.
- Información de formato: junto a las esquinas, guarda el nivel de corrección de errores y la máscara usada.
- Datos y corrección de errores: el resto de módulos.
- Zona tranquila: el margen blanco alrededor, que ayuda a separar el código de lo que lo rodea.
Versiones: del 21 × 21 al 177 × 177
Los QR tienen 40 versiones. La versión 1 mide 21 × 21 módulos y cada versión añade 4 módulos por lado, hasta los 177 × 177 de la versión 40. Cuantos más datos, más versión y más densidad. Un enlace corto como los de QR Boost cabe en una versión pequeña, y por eso se lee mejor y desde más lejos.
Cómo se guardan los datos
- El texto se convierte en bits usando el modo más eficiente: numérico, alfanumérico, bytes o kanji.
- Se añaden los códigos de corrección de errores.
- Los bits se colocan en zigzag desde la esquina inferior derecha.
- Se aplica una máscara: uno de 8 patrones que invierte ciertos módulos para evitar zonas demasiado uniformes, que confundirían al lector. Se elige la que da un resultado más equilibrado.
La corrección de errores: el secreto de su resistencia
Los QR usan códigos Reed-Solomon, los mismos que se usan en CD, DVD y comunicaciones espaciales. Consisten en guardar información redundante para poder reconstruir la que falte o esté mal. Hay cuatro niveles:
| Nivel | Datos recuperables | Cuándo usarlo |
|---|---|---|
| L (bajo) | ~7 % | Pantallas y superficies muy limpias |
| M (medio) | ~15 % | Uso general: el recomendado |
| Q (alto) | ~25 % | Exteriores, etiquetas que se rozan |
| H (máximo) | ~30 % | Cuando hay un logo en el centro |
Más corrección significa más resistencia, pero también un dibujo más denso. Por eso en QR Boost usamos M por defecto y subimos a H automáticamente cuando pones un logo: el logo tapa parte del código y la corrección de errores la reconstruye.
Cómo lo lee tu móvil
- La cámara busca los tres cuadrados con su proporción característica (1:1:3:1:1).
- Calcula el giro y la perspectiva y «endereza» la imagen.
- Lee la información de formato, quita la máscara y extrae los bits.
- Corrige los errores con Reed-Solomon y convierte los bits en texto.
- Si es un enlace, te ofrece abrirlo.
Todo en una fracción de segundo.
Por qué algunos QR no se leen
- Poco contraste o colores invertidos (código claro sobre fondo oscuro).
- Sin margen alrededor.
- Demasiado pequeño para la distancia a la que se escanea.
- Demasiada información, que hace el dibujo muy denso.
- Logo demasiado grande para el nivel de corrección elegido.
- Superficies brillantes, curvas o con reflejos.
El editor de QR Boost comprueba todo esto y lee tu código antes de que lo descargues. Y si quieres que tu QR lleve a sitios distintos según quién lo escanee, te lo explicamos en cómo funciona QR Boost.
Preguntas frecuentes
¿Por qué un QR se lee aunque esté roto?
Porque guarda información redundante (corrección de errores Reed-Solomon) que permite reconstruir hasta un 30 % de datos dañados.
¿Qué son los cuadrados de las esquinas?
Patrones de posición: indican al lector dónde está el código, su tamaño y su orientación.
¿Puedo poner un logo en un QR?
Sí, siempre que no tape más de lo que la corrección de errores puede recuperar. Con el nivel H el margen es mayor.